Tabarca, Isla de lobos y Formentera: tres paraísos que puedes ver en solo un día

0

Planificar las vacaciones es difícil. Hay que ponerse de acuerdo: decidir el lugar, las fechas, si optar por un hotel, un apartamento o un cámping y sobre todo, si permanecer en un único sito o aprovechar para visitar varios.

Por si todavía no has tomado esta última decisión, aquí os dejamos tres ideas para que si vistas la provincia de Gran Canaria, la de Alicante o Baleares, tengas un plan diferente para disfrutar durante un día, o incluso menos, de la visita a un paraíso distinto.

Isla de lobos, entre Fuerteventura y Lanzarote, Tabarca, justo enfrente de Alicante y Formentera, en las Islas Baleares son tres opciones perfectas para pasar un día durante tus vacaciones de verano:

TABARCA, PARAÍSO CULTURAL A SOLO UN SALTO

A poco más de cuatro kilómetros del puerto de Santa Pola y unos 22 de Alicante está Tabarca, una pequeña isla de unos 0,3 kilómetros cuadrados declarada Bien de Interés Cultural y un lugar perfecto para pasear, desconectar y disfrutar de los encantos del Mediterráneo en la que fue la primera reserva marina declarada en España.

A Tabarca se puede llegar en barco o catamarán desde los puertos de Santa Pola, Torrevieja, Guardamar, Benidorm y Alicante en trayectos que duran más o menos una hora, dependiendo del punto de salida.

Esta maravilla de la Costa Blanca conserva la estructura que tenía en el siglo XVII y en ella se puede diferenciar a primera vista, incluso antes de llegar, la zona del pueblo de la del campo.

Al llegar, es recomendable dar un paseo por la superficie y recorrer el exterior de la ciudadela y visitar la ‘plaça Gran’, la iglesia de San Pedro y San Pablo, la casa del Gobernador y el museo del pueblo con un gran valor histórico.

Si el hambre aprieta, es muy recomendable comer o picar algo en alguno de los distintos chiringuitos y restaurantes de la isla y probar el caldero, el plato típico de la isla.

Por último, pero no menos importante, si se visita Tabarca es imprescindible sumergirse en las aguas cristalinas que la rodean. La playita, o playa central es la única playa como tal de la isla y está completamente equipada, pero además, la isla cuenta con pequeñas calas coma la Cova del llop marí o la Cala del Frances, rincones idílicos en los que desconectar y relajarse.

FORMENTERA, LA ESTRELLA DE LA ARENA BLANCA

La más pequeña de las islas habitadas de Baleares es el paraíso de la arena blanca. Con una extensión de solo 83,2 kilómetros cuadrados y localizada a unos 3 kilómetros de Ibiza, a Formentera se puede acceder en temporada de verano desde el puerto de Dénia (Alicante) o hacerlo desde la propia Ibiza durante todo el año.

Visitar Formentera durante un día es un plan perfecto para quienes visitan Ibiza o deciden pasar unos días por los alrededores de Dénia o Jávea (localizadas justo enfrente del archipiélago balear).

Un buen plan es alquilar una bicicleta o una moto y recorrer su costa parando en las fantásticas calas que en multitud de ocasiones han sido comparadas con las del Caribe por su arena blanca y fina y la transparencia de sus aguas.

Si la visitas no puedes dejar de visitar el faro de la Mola, en el extremo este de la isla, la península de Es Truncados, al norte de la isla, Illetes (la playa más famosa de Formentera), la playa del Llevant o la playa del Migjorn, con una extensión de 5 kilómetros y con una forma de media luna que abarca todo el sur de la isla.

Para comer, Formentera ofrece una rica gastronomía tradicional basada en productos autóctonos entre los que destaca el ‘peix sec’ (pescado seco, el frito de pulpo o el ‘sofrit del pagès’, un plato tradicional hecho a base de carne y patatas.

ISLA DE LOBOS, UN PARAÍSO VOLCÁNICO

Si piensas pasar unos días en Fuerteventura estas vacaciones puede que te apetezca escaparte un día a la Isla de Lobos, un pequeño islote de 4,5 kilómetros cuadrados al que se llega en apenas 15 minutos en ferry desde Corralejo.

Este islote es una muestra de la naturaleza más salvaje de canarias. Formado y protegido por el Parque Natural del Islote de Lobos, este enclave alberga más de 130 especies vegetales y varias especies de aves autóctonas.

La isla es un lugar perfecto para practicar senderismo. Se puede empezar por subir a Caldera, un antiguo volcán de 100 metros de altura desde donde se puede disfrutar de unas inigualables vistas de Fuerteventura y Lanzarote.

Además, no te puedes ir de Lobos sin visitar el faro, la playa de La Caleta o el Puertito, un pequeño puerto de aguas cristalinas en el que se respira verdadera paz.

Comments

comments

Comparte.