Conocemos a María José Martínez Maroto, la ‘Ironwoman’ valenciana

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Conocemos a María José Martínez Maroto, la ‘Ironwoman’ valenciana que participará en el Mundial de Australia de Medio Ironman. El equipo de Valenciaoberta.es tuvo el placer de conocerla personalmente y aquí os traemos todas sus experiencias:

¿Quién es María José Martínez Maroto?

Pues la gente me conoce más por M J Maroto, por Maroto, de hecho, hace muchos años me conocían como Maroto, pero Maroto CBR por que tenía una Honda CBR. Con 18 años ya disponía de una moto de gran cilindrada. Y desde entonces ya me conocen por Maroto, Ironman o mucha gente ya me empieza a llamar por ‘Ironwoman’. Tengo 39 años, actualmente soy directora general de una empresa que se llama Be Optimus. Nos dedicamos a hacer optimizaciones de gastos generales y costes en las empresas, en temas de seguros, energía, combustible, gas…Es una empresa compleja, tengo que estar muy al día con proveedores, clientes, diseño de estrategias. Me ocupa una gran tarea diaria, llevar la dirección general de una empresa es duro. Hace dos años exactamente hice mi primer triatlón, pero es cuestión de hace dos años y medio que decidí hacer triatlones y me apunté a mi primera prueba que fue un “Ironman”. Pero yo antes no había ni corrido, de hecho, hoy en día me están enseñando técnicas para correr, porque no vengo del mundo del deporte, no soy ni nadadora ni atleta ni ciclista; la técnica es muy importante. Empecé a entrenar hace dos años y medio y me lancé a hacer triatlones de larga distancia.

Antes de 2013 no habías practicado deporte de competición, ¿qué es lo que se te pasó por la cabeza para dedicarte a esta modalidad?

Sí, no había participado deporte de competición nunca. Sí que es cierto que estuve los últimos cinco años hasta 2013 sin hacer nada. Lo típico de la empresa, el día a día, trabajar y luego otras aficiones que tengo. Soy piloto de aviación deportiva, hípica, hago snowboard y todos los fines de semana tenía algo de ocio, pero deporte con la disciplina que tengo ahora no. Cuando era más joven, en el instituto e universidad y después de la misma iba al gimnasio, donde practicaba aeróbic, step y spinning y nada más. Yo no conocía ni clubs ni asociaciones para hacer deportes conjuntos, colectivos.

¿Qué es lo que te impulsó a hacer triatlones?

En una cena con gente de mi entorno que realiza triatlones de largas distancias y se comentó que se hacía uno en New Jersey y dije vamos a hacerlo. Los presentes me preguntaron que, si iba para verlo o iba para hacerlo, como ya saben mi carácter y mi forma de ser que me lanzo a una piscina enseguida. Les contesté que si iba sería para hacerlo.

Había visto videos de gente con edades de ochenta y tantos años y dije si está gente con esta edad lo ha hecho yo también puedo hacerlo y yo soy de las que pienso que, si un ser humano ha hecho algo, cualquier otro puede hacer la misma acción. Es tan solo ponerte, tener una disciplina y desear hacerlo. Y cogí mi iPad y me apunté a un “Ironman”. Y una vez inscrita dices, bueno ya lo estoy, he pagado un dineral y no lo voy a tirar a la basura. No estamos hablando de 50 euros, sino de una cantidad bastante elevada. Piensas, bueno ya empiezo a entrenar y hasta que llegue el “Ironman” a hacer carreras y algún triatlón, que no había hecho ninguno y tampoco sabía de lo que trataba exactamente.

Explícanos en que consiste y como se desarrolla un triatlón de larga distancia o “Ironman”.

Los triatlones consisten en competir o trabajar tres deportes a la vez. La primera es nadar, la segunda es bicicleta y la tercera es correr. Las modalidades dependen de las distancias. Tenemos la modalidad “Sprint”, la modalidad olímpica y la modalidad medio “Ironman” e “Ironman”. Estas dos últimas son a las que mayoritariamente me dedico. El Ironman consiste en nadar 3.800 metros, 180 kilómetros en bicicleta y para postre luego hacer una maratón; todo en el mismo día y el Medio Ironman es la mitad de distancia. Las mujeres y los hombres hacemos las mismas distancias. Depende de las marcas tienes unas horas de cortes para cada disciplina y cada equis kilómetros. Te dan un plazo máximo para hacer la prueba, si no lo haces en ese plazo te descalifican y hay personas a las que, desafortunadamente, las han descalificado por no hacerlo en dicho plazo.

Como bien has dicho, comenzaste hace dos años y medio a hacer “Ironman”, ¿Cuántos llevas en tus piernas?

Pues a ver, mi primer triatlón tiene una anécdota interesante de comentar. Me fui en marzo de 2014, a Abu Dhabi e hice casi medio “Ironman”. La distancia fue de 1.500 metros nadando, 100 kilómetros en bici y luego otros 10 corriendo, ese fue mi primer contacto con la competición. Recibí muchos golpes en el agua, me pasó de todo, era lógico en mi primer triatlón. A partir de ahí, dije, esto me encanta, me apasiona y mi ilusión sería hacer todos los “Ironman” de la modalidad medio “Ironman”(70.3) del mundo. Y a partir de ahí he hecho: Tres “Ironman” enteros, el primero en New Jersey, Atlantic City, el segundo, aquí en Gandía y el tercero en Vichy, Francia. Luego, en el medio “Ironman” pues he estado en Salou, Barcelona, me he ido a Miami, Puerto Rico…aparte de hacer esto me gusta viajar. Conoces entornos distintos, personas…Volviendo a la modalidad olímpica habré hecho siete, a mi lo que me gusta de verdad es la media y larga distancia.

Al tratarse de un deporte que combina tres modalidades diferentes, ¿cómo se entrena y prepara esto?

(Risas) Buena pregunta, pues mira la gente cuando me ve en Puerto Rico, me dice que suerte tienes, como mola. Eso solo es la punta del iceberg que se ve ahí, se dice que tu vas a las carreras a recoger las medallas, claro porque la carrera la estás haciendo durante toda la preparación. La preparación es muy “heavy”, muy dura. Tienes que correr, tienes que nadar, tienes que ir en bicicleta. Además, tienes que hacer estiramientos, yo hago yoga a 42 grados de temperatura y 50% de humedad durante 90 minutos. Vengo dos veces por semana para fortalecer, estirar, meditar, concentración porque tienes que tener la mente muy preparada porque es muy estresante.

Luego además hay que ir al gimnasio a hacer pesas, tela. No las hacía desde que iba al instituto como aquel que dice. Luego tengo que hacer abdominales, estirar…no sólo son tres deportes, sino que la preparación engloba muchos más. Además, tengo que ir al fisioterapeuta habitualmente, la musculatura también necesita aliviarse después de tanta presión. Entre el nutricionista, la suplementación…Es tremendo, prepararte medio “Ironman” o un “Ironman” requiere de tiempo mucha disciplina, mucho sacrificio porque si quieres hacer esto también tienes que sacrificar mucho tu vida personal. Por ejemplo, entre semana no puedo ni quedar a comer con amistades.

Mi mediodía es, mínimo dos o tres horas bloqueados para entrenar, por la mañana también. Si al final es entrenar, trabajar, entrenar, trabajar, fisio, lavar ropa…al final es mucho sacrificio, pero también mucha ilusión por hacerlo. Porque si no tienes esa ilusión, esa chispa de felicidad y de pasión, como por ejemplo yo que la tengo y disfruto con lo que hago.

Comenzaste a realizar este deporte con una edad avanzada, como has comentado. ¿Qué le dirías a toda a esa gente que, pasados los 30, ven con dificultades dedicarse al deporte de alta competición?

Que son tabúes, que quienes les han dicho eso. Al final cada uno tendría que conocerse a si mismo y saber si tienes un límite o límites. O pruebas a hacer algo o nada, porque no es un límite tuyo real, es algo psicológico que tú tienes. Sí que es cierto que la sociedad te marca líneas y te va diciendo pues un poco lo que hay que hacer en cada etapa de tu vida a los veintipoco casarte, luego tener hijos, parece que te vayan diciendo las cosas que hay que hacer.

Aquí no hay edad para nada, conozco a gente de pasados los setenta que hace “Ironman” y mi ilusión es hacerlos. Por ejemplo, en el ámbito de la aviación deportiva, tengo amigos pilotos con edades que dices, chapó claro que sí. Aquí no hay fronteras, a no ser que las tengas tú o te las ponga la gente de tu entorno. Porque hay gente que cuanto más te quiere más te limita. Quizá es porque él tampoco lo ha probado, que lo haga y verá que se puede perfectamente.

Hace unos cuantos días llegó una de tus mayores alegrías relacionadas con el deporte y es que en la competición de Puerto Rico te clasificaste para la Copa del Mundo de Medio “Ironman”. Cuéntanos un poco como fue esa experiencia.

Fue brutal. Llevaba ya dos años haciendo los triatlones de media y larga distancia, de hecho en los triatlones, hay dos modalidades para hacerlo. Uno es, tú te apuntas a un “Ironman” y te vas, lo disfrutas y lo haces sin importarte los tiempos, solo para respetar los tiempos y te puedan dar la medalla de “finisher”. Entonces mi ilusión durante esos dos años era esa, cruzar la meta, saludar a todo el mundo, me relaciono con todo hijo de vecino, hablo hasta con las palmeras, fantástico todo.

Una vez hice tres “Ironman” enteros y seis medios, veía que estaba mejor como más fuerte y dije a ver si entreno bien bien y me crucé en ese momento con el que hoy es mi entrenador personal, Alonso Correoso. Me dijo, con lo que has hecho, tienes potencial, me gustaría entrenarte y yo le contesté que bien.

Alonso me advirtió que iba a ser duro, que vamos a discutir, no vas a tener vida personal, me lo puso todo tan negro que le puse un toque de azúcar. Le propuse que me lo pensaría durante una semana y aceptó. Le dije que sí, pero con una condición, “si me entrenas quiero ponerme fuerte y entrar en modo competición, porque hacerlos ya los sé hacer por mí misma, entonces si cojo ahora un entrenador es para llegar a los mundiales”. A los mundiales sólo van los mejores triatletas del mundo, porque o te clasificas o, aunque tengas millones de euros no puedes ir a un mundial. Alonso y yo nos pusimos a trabajar para un plazo de dos años mínimo. Yo tenía que hacer pesas y entrenar muy duro que es lo que estoy haciendo ahora. Empecé así hace cuatro meses y medio a entrenar muy duro, con disciplina, a compaginarlo con mi trabajo.

Cuando me marché hacia Puerto Rico, la carrera fue muy bonita, con un viento muy fuerte que no sabía de dónde soplaba. La competición a pie fue durísima, todo lleno de cuestas, tanto arriba como para abajo. Además del calor y la humedad, corría con bolsa de hielo dentro de la gorra por el calor que hacía. Tremendo. Y el momento más bonito fue cuando me dieron la bandera de España, la cogí, me la coloqué detrás y salí corriendo hacia la meta donde todo el mundo me decía y chillaba “española”. Se me pusieron los pelos de punta, no sabía si llorar si reír, si saltar…

El caso es que crucé la meta y nosotros tenemos un chip ahí metido en la pierna y tienes como dos bandas bajo que son los que te cuentan. Yo no sabía en qué posición había quedado ni como, porque claro tu estás compitiendo, no puedes llevar teléfono ni nada. Entonces, al buen rato, después de hablar con un montón de gente, otro amigo me dice, “¡ostras! que has quedado quinta” y empezamos a buscar un poco más. Fui a mi entrenador y se lo comenté, me dijo que ya lo sabía, y añadió “además lo mejor de todo te has quedado a treinta segundos de la cuarta y a 4 minutos de la tercera”. Me dio un poco de rabia, porque en distancias tan largas, esas diferencias te las puedes levantar fácilmente, pero bueno lección aprendida, a la siguiente a apretar, hasta que no me revienten los músculos no voy a parar. Luego en la recogida de premios, me dieron el diploma y la acreditación de asistir al Mundial en la modalidad 70.3.

¿Dónde y cuándo será este Mundial?

Los Mundiales de “Ironman”, tanto en la modalidad 70.3 como el Ironman entero lo hacen una vez al año. Este año será el 4 de septiembre en Australia. Para ir a este Mundial dicen, pueden participar, por ejemplo 3.000 triatletas. Entonces cogen esos 3.000 puestos y los reparten entre todos los campeonatos normales y a cada carrera le corresponden cuarenta o cincuenta de lo que se denomina “slots”, que son como opciones de ir al Mundial. Dan uno o dos o tres a los “pro”, no lo sé muy bien y a los de grupo de edad dan mínimo uno. Si quedas en el podio, seguro que te llevas uno y en aquellos grupos de edad en los que haya mucha más gente, los slots que sobren los meten allí. Si te toca uno puedes participar y sino no porque están los mejores triatletas del mundo.

¿Qué objetivos te planteas para tu primera participación en una prueba de este calibre?

Pues darlo todo, pero me haría ilusión un puesto tremendo. Estamos poniéndole todos los ingredientes al cóctel para que de aquí a allí la preparación sea óptima. Es cierto, que no cuento con la ventaja de estar muchos años por detrás como base con entrenamiento, claro llevo muy poquito. No es lo mismo, yo con mi edad y con el poco tiempo que llevo con las que posiblemente me encuentre compitiendo en mi mismo grupo de edad a gente profesional, porque a todo esto, hay personas que compiten como élite o profesional, es decir, llevan toda la vida entrenando y/o los que entramos por grupo de edad. Yo entro en el grupo de 35-39, soy la más mayor, tengo desventaja por edad. Pero bueno no pasa nada porque hay gente más mayor que yo y está mucho más fuerte que una de 35. Y hay gente de profesionales y de élite que para conseguir ir al Mundial, no compiten como tal sino que se meten en grupo de edad y se aseguran participar. Parto en desventaja por la edad, porque soy una persona normal que trabajo y tengo muy poca base detrás. Pero estoy muy contenta y es muy bonito porque voy a competir con los mejores triatletas del mundo y es el sueño de cualquiera que hace “Ironman”.

Mucha gente dice que este es un deporte muy caro de practicar, ¿es verdad?

Caro no, es “hipermegacaro”, esto es carísimo. Hay amigos que me dicen “que guay, te vas a ir a Australia, te lo pagarán ¿no?”. Conforme me dieron el “slot”, cogí la tarjeta de crédito y me tocó pagar 450 dólares, más añádele los viajes, el día a día y todo. Es un deporte muy caro, pero las bicicletas son muy caras y esto es como la Fórmula 1. Si al mejor piloto le das un coche de baja calidad, por muy buen piloto que seas si el coche no va no va. Además, añádele la suplementación, la nutrición, el fisio, la ropa, los viajes, las inscripciones…es todo carísimo.

De hecho, estoy buscando patrocinadores, empresas que me acompañen en esta aventura, y que bueno, no hay muchas mujeres españolas a los mundiales. En el “Full Ironman” fueron cuatro mujeres españolas con lo cual se pueden dar a conocer muy bien a través nuestro. Y que potencien otros deportes alternativos del fútbol.

Antes de acabar, ¿de dónde sacas el tiempo y la fuerza para compaginar tu vida profesional con el “Ironman”?

Bueno, gran pregunta (risas)…En mi teléfono me tengo que apuntar todo, los entrenamientos porque yo funciono como agenda. Se de lunes a domingo mis horas de entrenar, por la mañana de 7.30 a 9.30, luego corriendo a trabajar. A la 13.00 como súper rápido, gracias que tengo a mi madre, que me tiene preparada la comida, se encarga de comprar y de todo. Mi madre me ayuda mucho en este proyecto. Vuelvo a entrenar a medio día, y de nuevo a trabajar. Después quizá hago un tercer entrenamiento o directamente ya ceno, tender, lavar.

Luego los fines de semana entreno, voy a comer con mi madre o con amistades y luego ya ocio. Al final es cuestión de organizarte, sacrificarte e ilusión. Ahora por ejemplo salgo menos por las noches, aprovechamos más el día. Incluso desquedo por la noche si estoy muy cansada.

 

Si quieres conocer más a María José, aquí puedes hacerlo:

 

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