Dejen la Semana Santa en paz

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Particularmente confesaré que he asistido a tres o cuatro procesiones de Semana Santa, una de ellas en Jaén que me impresionó bastante.

No seré yo quien entre a decir si es por devoción, o porque lo llevan en la sangre, pero la tradición se extiende por toda España y no hay pueblecito que no la celebre. Por eso no entiendo el empecinamiento de algunos de prohibirla.

Para muchos sería tanto como impedirles respirar o decirles por ejemplo a los falleros, que este año no plantan falla por cojones, porque lo digo yo. Miedo dan quienes al llegar al poder piensan que el cotarro les pertenece y pueden hacer con él lo que les venga en gana.

Hay tradiciones que por ser dañinas para los animales han ido desapareciendo y cuando seamos por fin civilizados, estoy convencida que desaparecerán del todo. Sin embargo, las procesiones de Semana Santa no hacen daño a nadie, si no quieres verlas, pues paseas por otras calles y asunto arreglado.

Por no hablar de la riqueza que supone, ya sea, por turismo o por la economía que supone la propia fiesta, donde trabajan miles y miles de
personas y muchos otros pernoctan y consumen.

Pues a pesar de todo aquellos que se llaman a sí mismos socialistas y comunistas odian cualquier atisbo que les recuerde a la iglesia católica, que por lo visto, debió de atacar con saña a sus
antepasados, porque de lo contrario, no se entiende esa persecución cerril y rencorosa que demuestran.

Es fácil de comprender, si analizamos que tanto el Psoe, Podemos, o lo que queda de IU, se mueven bordeline, entre prohibir y masacrar ideas, actitudes o sentimientos de cualquier ciudadano que se les
cruce. Lo llevan en el ADN, si no me gusta a mí, no tiene que gustarte a ti.

Y aquí viene lo gracioso, degollar corderos a mansalva les excita, piensan lo que harían con todos esos fachorros y tienen hasta un orgasmo. No dan para más, educados en la falta de libertad y respeto, solo sueñan con quitar aquello que les daña la pupila.

Afortunadamente el pueblo sigue a su bola y saca sus pasos con devoción y pasión, porque lo han heredado de sus abuelos y padres y
se la trufa lo que cuatro locos salidos piensen al respecto y en ello, reside la grandeza de un pueblo en no dejarse dominar.

Porque sí, los tontos a las tres pasarán dejando un inútil legado y las tradiciones permanecerán año tras año. Porque todo pasa y todo
queda como diría el poeta.

Si estas personas fueran capaces de ver la belleza del sentimiento que embarga a los cofrades, la devoción y el respeto, unido al
silencio, tan solo roto por una saeta, quizás dejarían de ser alguien amargado y se unirían a los miles de personas que disfrutan de la vida porque son libres. Lo sé, que de donde no hay no se puede sacar y que el odio, por ejemplo, que sienten los podemitas hacia estas manifestaciones es difícil de erradicar, salvo que se les haga un lavado de cerebro.

Pero ¿qué quieren? Una siempre piensa en positivo, en que algún día caminaremos libres sin ataduras, que mis acciones serán respetadas y que yo respetaré las tuyas, en aras de una convivencia pacífica.

Así que disfruten de todo los que les apetezca y si algún indocumentado cateto se les cruza y les recrimina, mándenlo a tomar viento y si pueden recen por él, porque posiblemente tenga una vida
llena de rencor y miseria.

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